Descongestivos nasales

Descongestivos nasales sin receta Los descongestivos nasales sin receta son medicamentos utilizados para aliviar la congestión nasal, esa sensación de “nariz tapada” que aparece con frecuencia en cuadros de resfriado común, rinitis aguda, sinusitis o alergias. Leer más

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Descongestivos nasales sin receta

Los descongestivos nasales sin receta son medicamentos utilizados para aliviar la congestión nasal, esa sensación de “nariz tapada” que aparece con frecuencia en cuadros de resfriado común, rinitis aguda, sinusitis o alergias. Suelen presentarse en forma de sprays, gotas o soluciones nasales y actúan reduciendo la inflamación de la mucosa nasal para facilitar el paso del aire.

Dentro de este grupo se encuentran los llamados vasoconstrictores nasales, fármacos que producen una contracción (vasoconstricción) de los pequeños vasos sanguíneos de la mucosa nasal, lo que disminuye la hinchazón y la congestión. Son útiles para un uso puntual y de corta duración, pero requieren un empleo responsable para evitar efectos adversos, especialmente el “efecto rebote” o rinitis medicamentosa por abuso de descongestivos.

¿Qué son los vasoconstrictores?

Los vasoconstrictores nasales son medicamentos que, aplicados localmente en la mucosa de la nariz, provocan una contracción de los vasos sanguíneos que se encuentran en ella. Esta vasoconstricción reduce el flujo sanguíneo en la zona y, como consecuencia, disminuye la congestión nasal.

Su efecto principal es:

  • Reducir rápidamente la congestión.
  • Mejorar el paso de aire por las fosas nasales.
  • Aliviar la sensación de presión en la zona nasal y, en algunos casos, en los senos paranasales.

Se emplean en tratamientos de corta duración en resfriados, rinosinusitis y algunas formas de rinitis, siempre siguiendo la dosis y el tiempo recomendados para evitar complicaciones.

¿Cómo actúan los descongestivos para la nariz?

Los descongestivos nasales de tipo vasoconstrictor actúan principalmente sobre los receptores adrenérgicos presentes en los vasos sanguíneos de la mucosa nasal. Al estimular estos receptores, se produce una contracción de los vasos (vasoconstricción) a los 5-10 minutos de la administración, durando hasta 8-12 horas.

Es importante diferenciarlos de otros productos nasales como las soluciones de agua de mar o suero fisiológico, que no son vasoconstrictores y actúan limpiando mecánicamente la mucosa, fluidificando la mucosidad y ayudando a eliminar alérgenos y agentes irritantes sin producir vasoconstricción.

Precauciones y recomendaciones de uso

Los descongestivos nasales vasoconstrictores son eficaces para aliviar la congestión de forma rápida, pero su uso debe ser prudente y limitado en el tiempo. Algunas recomendaciones generales son:

  • No utilizar más días de los recomendados en el prospecto (habitualmente, un máximo de 3 días). El uso prolongado puede originar rinitis medicamentosa, con empeoramiento de la congestión al suspender el medicamento.
  • Respetar siempre la frecuencia máxima de aplicaciones al día. Aplicar más dosis de las indicadas no aumenta la eficacia y sí incrementa el riesgo de efectos adversos.
  • No compartir el spray o frasco nasal entre distintas personas para evitar contagios.
  • En niños, usar solo las presentaciones y dosis específicas para su edad, y siempre con el asesoramiento de un profesional sanitario.
  • Consultar al médico o farmacéutico antes de utilizarlos en personas con:
    • Hipertensión arterial o enfermedad cardiovascular.
    • Diabetes.
    • Pacientes con asma cardíaco.
  • En embarazo y lactancia, valorar cuidadosamente el uso y limitarlo, preferiblemente con indicación médica.

Ante cualquier duda, uso repetido o necesidad de tratamiento más allá de unos pocos días, es recomendable consultar con un profesional sanitario para identificar la causa de la congestión y valorar alternativas de tratamiento (por ejemplo, lavados con suero, corticoides nasales en rinitis alérgica, etc.).

Tipos de vasoconstrictores

Entre los vasoconstrictores utilizados en descongestivos nasales se encuentran diferentes principios activos simpaticomiméticos. Los más habituales en sprays y gotas nasales son:

  • Oximetazolina: uno de los descongestivos locales nasales más utilizados, con efecto rápido y duración prolongada (varias horas).
  • Xilometazolina: también de acción rápida, indicada para aliviar la congestión nasal en resfriados y rinosinusitis agudas.

Además de los vasoconstrictores puros, existen presentaciones que asocian otros ingredientes, como soluciones salinas, y en otros casos, combinaciones con antihistamínicos en formulaciones orales para rinitis alérgica. Cada medicamento tiene sus propias indicaciones, dosis y duración de uso, por lo que siempre debe revisarse el prospecto específico.

¿Qué hacer en caso de dudas o efectos secundarios?

Si durante el uso de un descongestivo aparecen molestias o dudas, es importante actuar con prudencia:

  • Suspender el uso si se percibe:
    • Empeoramiento de la congestión tras varios días de uso (posible rinitis medicamentosa).
    • Irritación intensa de la mucosa nasal.
    • Aumento significativo de la tensión arterial, palpitaciones o malestar general (especialmente en pacientes con factores de riesgo cardiovascular).
  • Consultar al médico o farmacéutico si:
    • La congestión persiste más de 7–10 días.
    • Hay fiebre, dolor facial intenso o secreción nasal purulenta.
    • Se sospecha una rinitis alérgica persistente o un cuadro de sinusitis.
  • En caso de uso accidental de dosis muy superiores a las recomendadas, especialmente en niños, o de aparición de síntomas graves (somnolencia intensa, palidez, taquicardia, alteraciones de la presión arterial), acudir de inmediato a un servicio de urgencias.

Ante cualquier incertidumbre sobre si es adecuado usar un vasoconstrictor nasal, es preferible consultar antes con un profesional sanitario, que podrá recomendar la opción más segura y adaptada a la situación concreta.

Vasoconstrictores más comunes

Entre los descongestivos nasales vasoconstrictores más empleados se encuentran:

  • Sprays y gotas con xilometazolina:
    • Indicados para el alivio rápido de la congestión nasal en resfriados y rinosinusitis.
    • Suelen utilizarse varias veces al día, sin superar el número de aplicaciones ni los días de uso recomendados.
    • Algunas referencias son: Rhinovin o Idasal.
  • Sprays con oximetazolina:
    • Tienen una acción prolongada, con menos aplicaciones al día.
    • Se emplean en congestión nasal asociada a resfriados, rinitis aguda o sinusitis.
    • Algunas referencias son: RespibienUtabon.

¿Los medicamentos para la descongestión producen adicción?

Los descongestivos nasales vasoconstrictores no generan adicción en el sentido clásico (como puede ocurrir con algunas sustancias psicoactivas), pero sí pueden originar una dependencia funcional o hábito de uso debido al fenómeno llamado rinitis medicamentosa.

Cuando se utilizan estos productos durante más días de los recomendados, la mucosa nasal puede reaccionar con un “efecto rebote” al suspenderlos: la congestión vuelve o incluso empeora, lo que lleva a la persona a reaplicar el descongestivo para volver a respirar mejor. Este círculo vicioso puede perpetuarse y hacer que el usuario sienta que “no puede respirar” sin el spray.

Para minimizar este riesgo:

  • Limitar el uso a periodos cortos (generalmente 3 días como máximo, siguiendo el prospecto).
  • Usar la dosis mínima eficaz necesaria para aliviar la congestión.
  • Valorar alternativas como lavados con agua de mar o suero fisiológico y, en caso de rinitis alérgica, tratamientos específicos (corticoides nasales, antihistamínicos) bajo recomendación médica.
  • Si ya existe una posible rinitis medicamentosa, consultar con un profesional sanitario para planificar una retirada progresiva y un tratamiento de base adecuado.

En resumen, un uso puntual y responsable de los descongestivos nasales vasoconstrictores es seguro en la mayoría de personas sanas, pero su uso prolongado o inadecuado puede llevar a problemas de congestión crónica y dependencia funcional del spray. Por ello, es fundamental seguir las recomendaciones del prospecto y el consejo profesional en cada caso.

Nota informativa:
Farmacias Vivo recuerda que los contenidos aquí proporcionados son exclusivamente informativos y educativos, y en ningún caso sustituyen el consejo profesional o farmacéutico. La adquisición y uso de medicamentos debe realizarse siempre bajo prescripción o recomendación adecuada de un profesional sanitario autorizado.