Hemorroides
Pomada para hemorroides sin receta
Las pomadas para hemorroides sin receta están indicadas para aliviar localmente las molestias de las hemorroides (almorranas): dolor, escozor, picor, inflamación o sensación de quemazón en la zona anal y perianal. Actúan directamente sobre la zona afectada y suelen combinar varios tipos de principios activos para tratar distintos síntomas al mismo tiempo.
En Farmacias Vivo se pueden encontrar distintas pomadas rectales y cremas antihemorroidales (como Hemoal, Hemoal Forte, Anso, Hemorrane o Titanorein, entre otras), que se utilizan de forma puntual en los brotes para mejorar la calidad de vida mientras se corrige el estreñimiento y otros factores que favorecen la aparición de las hemorroides.
A continuación, explicamos cómo son y cómo se usan los antihemorroidales, qué tipos de principios activos suelen incluir, qué precauciones hay que tener, qué son exactamente las hemorroides y cómo abordarlas, así como las pomadas más habituales disponibles en farmacia.
¿Qué son y cómo se usan los antihemorroidales?
Los medicamentos antihemorroidales son preparados destinados a aliviar los síntomas locales de las hemorroides. Se presentan sobre todo en forma de pomadas rectales, y pueden incluir uno o varios tipos de principios activos con funciones complementarias:
– Disminuir el dolor, el picor y el escozor.
– Reducir la inflamación.
– Mejorar la circulación venosa local.
Modo general de uso de las pomadas rectales (siempre hay que seguir el prospecto específico):
– Realizar una higiene suave de la zona anal con agua tibia y secar sin frotar, dando pequeños toques con una toalla o gasa.
– Aplicar una pequeña cantidad de pomada sobre la zona afectada alrededor del ano.
– En caso de hemorroides internas o mixtas, utilizar la cánula o aplicador rectal que suele incluir el envase, enroscándola al tubo e introduciendo el producto en el interior del recto según las indicaciones.
– Respetar siempre el número máximo de aplicaciones diarias y la duración del tratamiento indicada en el prospecto.
– Complementar el tratamiento local con medidas higiénico-dietéticas (aumento de fibra y líquidos, evitar esfuerzos intensos al defecar, ejercicio moderado).
Corticosteroides
Algunas pomadas antihemorroidales contienen corticosteroides tópicos (como la hidrocortisona u otros derivados) que ayudan a reducir la inflamación, el enrojecimiento y el picor de la zona anal y perianal.
– Son útiles especialmente en fases de mayor inflamación y prurito intenso.
– Se recomiendan para periodos cortos, ya que su uso prolongado y sin control puede aumentar el riesgo de efectos secundarios locales (adelgazamiento de la piel, irritación).
– Es importante no sobrepasar el tiempo de uso recomendado en el prospecto y, si los síntomas no mejoran, consultar con un profesional sanitario.
Flavonoides
Los flavonoides (como la diosmina y la hesperidina) son sustancias de acción venotónica y vasoprotectora que, en el contexto de las hemorroides, se utilizan generalmente por vía oral, no en pomada.
– Ayudan a mejorar el tono venoso y reducir la fragilidad capilar.
– Pueden ser útiles como complemento del tratamiento de los episodios hemorroidales agudos y en problemas de circulación venosa.
– Su uso debe seguir las indicaciones del prospecto o las recomendaciones del médico o farmacéutico.
Anestésicos
Muchos preparados antihemorroidales incluyen anestésicos locales, como la lidocaína, con el objetivo de aliviar el dolor, el escozor y la sensación de quemazón.
– Actúan bloqueando de forma reversible la transmisión del dolor en los nervios de la zona donde se aplican.
– Proporcionan un alivio sintomático rápido, aunque de duración limitada.
– Hay que evitar aplicar cantidades excesivas o muy frecuentes, especialmente en zonas muy irritadas, y seguir las instrucciones de uso.
Vasoconstrictores
Algunas pomadas para hemorroides contienen vasoconstrictores, sustancias que contraen los pequeños vasos sanguíneos de la zona hemorroidal.
– Pueden ayudar a aliviar la sensación de presión y pesadez en la zona anal.
– Deben utilizarse con prudencia, sobre todo en personas con problemas de circulación, hipertensión u otras patologías cardiovasculares, siguiendo siempre las indicaciones del prospecto y del profesional sanitario.
Analgésicos
Además de los anestésicos locales, algunos preparados pueden incluir analgésicos locales con efecto calmante sobre el dolor.
– Están pensados para aliviar el dolor asociado a la inflamación de las hemorroides, especialmente durante y después de la defecación.
– No sustituyen al tratamiento de la causa (estreñimiento, esfuerzo prolongado), sino que mejoran el confort mientras se corrige el problema de base.
Laxantes
Aunque los laxantes no forman parte de las pomadas, se consideran un apoyo importante en el manejo integral de las hemorroides.
– Pueden ser orales (de volumen, osmóticos, ablandadores de heces) o rectales en forma de supositorios o microenemas.
– Su función es facilitar la evacuación, evitando el esfuerzo excesivo que empeora las hemorroides.
– Deben seleccionarse con el asesoramiento de un profesional sanitario, especialmente si se necesitan durante más de unos días.
Precauciones y recomendaciones de uso
– No utilizar las pomadas antihemorroidales más tiempo del indicado en el prospecto sin consultar con un profesional sanitario.
– Evitar aplicar el producto sobre heridas abiertas, fisuras profundas o zonas muy erosionadas sin valoración previa.
– En caso de sangrado rectal repetido, dolor muy intenso, fiebre o empeoramiento rápido de los síntomas, se debe acudir al médico.
– Informar al farmacéutico o médico de otros tratamientos que se estén tomando, especialmente si se utilizan corticosteroides tópicos o sistémicos, anticoagulantes u otros medicamentos que puedan afectar a la coagulación o a la piel.
– En embarazo y lactancia, siempre es recomendable comentar el uso de cualquier pomada antihemorroidal con el profesional sanitario para valorar la opción más segura.
Todo sobre las hemorroides
Qué son las almorranas
Las hemorroides, o almorranas, son dilataciones de las venas en la zona anal debido a un aumento de la presión.
Los síntomas más frecuentes son:
– Picor o escozor anal.
– Dolor, especialmente al defecar o al estar sentado.
– Sangrado leve.
– Sensación de bulto o peso en la zona anal.
Diferencias entre las externas y las internas
– Hemorroides internas:
Se localizan dentro del canal anal. Pueden sangrar sin apenas dolor y, en algunos casos, pueden salia hacia afuera durante la defecación (prolapso hemorroidal).
– Hemorroides externas:
Se encuentran por fuera del ano, bajo la piel perianal. Suelen doler más, sobre todo si se forma un trombo (hemorroide trombosada), y se palpan como un bultito doloroso.
En muchos pacientes coexisten hemorroides internas y externas (hemorroides mixtas).
Cómo surgen
Varios factores favorecen la aparición o el empeoramiento de las hemorroides:
– Estreñimiento crónico y esfuerzo prolongado al defecar.
– Permanecer mucho tiempo sentado, especialmente en el inodoro.
– Embarazo y parto.
– Sobrepeso y sedentarismo.
– Dieta pobre en fibra y baja ingesta de agua.
– Predisposición individual y problemas de circulación venosa.
Duración
La duración de un episodio hemorroidal agudo puede variar:
– En cuadros leves, las molestias pueden mejorar en pocos días con pomadas antihemorroidales y medidas higiénico-dietéticas.
– En hemorroides trombosadas o muy inflamadas, la resolución puede tardar más tiempo y requerir tratamiento médico específico e incluso procedimientos quirúrgicos o mínimamente invasivos en algunos casos.
Si las molestias no mejoran en unos días o son recurrentes, conviene una valoración médica para descartar otras causas y plantear el tratamiento más adecuado.
Qué hacer para curarlas
El objetivo es aliviar los síntomas y reducir los factores que las favorecen:
– Mejorar el tránsito intestinal:
– Aumentar la ingesta de fibra (fruta, verdura, legumbres, cereales integrales).
– Beber suficiente agua a lo largo del día.
– Evitar el esfuerzo excesivo y no permanecer demasiado tiempo sentado en el inodoro.
– Cuidar la zona anal:
– Higiene suave con agua tibia, evitando jabones irritantes.
– Secar sin frotar.
– Utilizar pomadas antihemorroidales según indicación.
– Hábitos saludables:
– Evitar el sedentarismo prolongado.
– Mantener un peso adecuado.
– Reducir tabaco y alcohol, que pueden empeorar la circulación venosa.
– Consultar al médico si los episodios son frecuentes, intensos o se acompañan de sangrado repetido, para valorar otros tratamientos (venotónicos orales, técnicas ambulatorias o cirugía).
¿Qué hacer en caso de dudas o efectos secundarios?
– Si aparecen irritación intensa, alergia local (enrojecimiento marcado, picor intenso tras la aplicación), aumento del dolor o empeoramiento de los síntomas, se debe suspender la pomada y consultar con un profesional sanitario.
– Si se observa sangrado rectal recurrente o abundante, pérdida de peso no explicada o cambios llamativos en el ritmo intestinal, es importante acudir al médico para descartar otras patologías.
– Ante cualquier duda sobre la compatibilidad de la pomada con otros tratamientos o enfermedades (por ejemplo, problemas de coagulación, enfermedad inflamatoria intestinal), es recomendable solicitar consejo farmacéutico o médico antes de iniciar el tratamiento.
Pomadas más comunes
Entre las pomadas antihemorroidales sin receta más utilizadas en farmacia se encuentran:
– Hemoal y Hemoal Forte: pomadas rectales que combinan varios principios activos para aliviar dolor, picor e inflamación.
– Anso pomada rectal: formulación específica para el tratamiento local de las hemorroides, con componentes calmantes y descongestionantes.
– Hemorrane pomada rectal: indicada para aliviar el dolor y la inflamación hemorroidal.
– Titanorein con lidocaína: crema rectal con anestésico local para aliviar el dolor y la sensación de quemazón.
En el catálogo de Farmacias Vivo estos productos se agrupan dentro de la categoría de medicamentos para “Circulación y hemorroides – Hemorroides”, desde la que se puede acceder a cada ficha de producto para consultar su composición completa, indicaciones, modo de uso y advertencias específicas.
Nota informativa:
Farmacias Vivo recuerda que los contenidos aquí proporcionados son exclusivamente informativos y educativos, y en ningún caso sustituyen el consejo profesional o farmacéutico. La adquisición y uso de medicamentos debe realizarse siempre bajo prescripción o recomendación adecuada de un profesional sanitario autorizado.












